>Cantando al sol

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Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí
resucitando.

María Elena Walsh – Como la cigarra

Princesa de cristal, prisionera de tus propios dragones, que te han confinado a una prisión de paredes de vidrio, sin oxígeno.

No te condenes a morir lentamente,en ayuno perpetuo.

En otros tiempos, poseías hermosas alas de plumas azules, con ellas volabas los cielos de la ciudad gris, sin ser vista por simples mortales que olvidaron mirar el navegar de las nubes.

Para pasar desapercibida en este mundo, actuabas en obras infantiles: unas veces eras princesa (princesa dos veces), otras era un hada: entonces preferías usar tus alas verdaderas en vez de las de utilería. Nadie lo notaba.

Pero, en el fondo, languidecías sin aire, sin sueños.

Hoy, sientes que no puedes más, tus huesos se quiebran en astillas, tu estómago te devora, tus plumas se desvanecen.

Pero recuerda los días en que lucías tus alas, jugabas con cristales de mar junto a tu perro fiel.

Solamente tú puedes derrotar a esos dragones, liberarte de esa prisión de vidrio, curar tus heridas en el alma, volar de nuevo por ese cielo gris, llenar los teatros con niños sorprendidos por la belleza de tus alas.

Si necesitas ayuda, sabes que puedes contar con la hada del bosque. Ella cruzará sin descanso una y otra vez, el inmenso charco que separa su mundo de esa ciudad del desorden.

Y sonreirás de nuevo, renacerás, cantando al sol… como la cigarra.

Mercedes Sosa – Como la cigarra

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