>Porque mi vida no es de navidad

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Mi padre
Me dará algo mejor
Me dirá que Jesús es como yo
Entonces así podré seguir.
Viviendo, viviendo, viviendo
León Gieco – La navidad de Luis

A Johnncito.

El niño Dios nace todos los días en un cerro de Lima,  bajo casa de esteras, quinto hijo de una familia numerosa. A los cuatro años venderá caramelos en cualquier esquina de la gran Babilonia, ante la mirada indiferente de la gente presurosa en alcanzar las últimas ofertas del Centro Comercial.

El niño Dios quiere como regalo una vivienda donde no sienta frío, comer tres veces al día, no respirar smog a diario, tener ropa nueva o algún  juguete. La navidad le hace feliz, quizá hoy pueda vender mas caramelos para ayudar a su madre y comprar chocolate o pan dulce.

El niño Dios una vez visitó el zoológico de la capital, se impresionó con animales que nunca había conocido ni en dibujos animados, se puso un casco de ingeniero y le permitieron soñar un sábado por la tarde. Al salir vió en la calle a otros niños Dios limpiando parabrisas, y volvió a la realidad.

El niño Dios no entiende aún a su corta edad, si es su cumpleaños nadie lo saluda, solo se empeñan en llenar de luces sus casas, comprar árboles de plástico que ni respiran o réplicas de un viejo barbudo de traje rojo que solo toma Coca-Cola.

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>La derecha de la izquierda

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Nosotros somos la avanzada,
la derecha de la izquierda,
los demás no entienden nada,
son unos negros de mierda.
Somos pocos pero buenos
y gritamos siempre unidos:
El pueblo bien vestido
jamás será vencido
 Ignacio Copani – Los Cultos

Curiosa lógica, la de los cultos: estaba bien aliarse a los radicales y les daba lo mismo, ya que no pensaban ganar. Cuando inesperadamente les resultó en victoria, esa misma alianza  es contranatura, les impide ser comparsa de un ex-presidente, culto él, que habla de una economía de rostro humano, pero solo sabe de etiquetas azules, usar el mismo terno del genocida mundial de turno, regalarle su mejor sonrisa y mucho gas a los amigos de sus amigos.
Extraño raciocinio de los cultos, imposible de entender para los ignorantes como usted o yo: se esmeran en postular a un militante de dos meses de trayectoria en el Partido Culto, con pasado  no muy cultivado que digamos. Un señor de espíritu emprendedor que, en su best-seller injustamente ignorado por la Academia Sueca, afirma que Francisco Pizarro fue el primer emprendedor de estas tierras: !ya no es conquistador, invasor, asesino del inca, ni saqueador de riquezas, oiga usted!.
Luego, este emprendedor émulo de Cornejo y Og Mandino, decide no presentarse a elecciones primarias ante la renovación de la alianza con los radicales, otrora buenos y ahora malos. Los demas cultos capitalinos maldicen y son infidentes en siete idiomas y dos blogs, amenazando muy ilustradamente abandonar el barco. Hay que entenderlos, los cultos se bañan en agua florida, llueve pero no se mojan,  y purifican el ambiente para salvar el planeta: son la vanguardia, la derecha de la izquierda.
Hay otros no tan cultos fuera del Partido Culto, pero cultos al final: el ya mencionado ex-presidente que regresa cada cinco años a tentar fortuna; la hija adoptada de un asesino y ladrón, cultísima gracias al desfalco de todos los peruanos; una ex-ministra orquesta, muy cultivada y experta en causar masacres y firmar tratados de libre esclavitud; un banquero norteamericano con mas acres en los yunaites que simpatizantes en Perú; un ex-alcalde que carece de ideología por temor a perder la única idea que parió. Son lo mismo y son igual.
También estan los incultos, atilas, gentiles, chunchos que exigen barbaridades impropias del Siglo XXI : Seguridad Social, derechos laborales similares a los de 1945, transnacionales que paguen impuestos de acuerdo a sus ganancias, y comunidades con derecho inalienable a decidir si  tener o nó relaves en sus tierras. Todas estas ideas son evidentemente cavernarias, proto-dictadoras, ignorantes ante los ojos de los cultos, esos bien vestidos que jamás serán vencidos.

>Adios Muchachos

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Adiós, muchachos, compañeros de mi vida,
barra querida de aquellos tiempos.
Me toca a mí hoy emprender la retirada,
debo alejarme de mi buena muchachada.
Sanders & Vedani – Adios Muchachos 
Tangos añejos, que suenan como de ayer: los inmorales nos siguen igualando,  y postulan a la presidencia; asesinan niños y al mundo nadie le importa; se vuelve con la frente marchita al barrio para decir adios a los muchachos que viven un futuro distinto al prometido por los políticos y el mercado.

La vida es un tango, por eso la voz de Carlitos grabada hace ochenta años suena mucho más actual que los disfuerzos de un baladista cualquiera de estos tiempos.