>Y tenía un rostro ajeno al que yo amaba

>


Desperté la mañana en que no pudo ser

no sin antes jurar que si no era contigo, jamás,
que esta herida me habría de matar,
y heme aquí, ¡qué destino!,
que ni el nombre tuyo pude recordar.

Pablo Milanés – Hoy la vi

Lima no es Londres, pero su neblina cala hondo,mientras la garúa ácida cae desde su cielo gris, hiriendo la piel cetrina de sus habitantes.

En una calle cualquiera, sin paradero, se detiene una vetusta lata de sardinas rodante, buscando algún pasajero retrasado, un simple boleto más, sin nombre.
En la acera de enfrente, observa un hombre – la misma rutina de siete del día – pensaba. Hasta que se percató que ella, la mujer de sus olvidos, miraba desde una ventana, perdida.
-¿En realidad era ella?- se preguntaba, mientras observaba en ese rostro las mismas cejas depiladas artesanalmente, el mismo cabello ensortijado, tantas veces enredado en sus dedos, el rostro pálido y huesudo, la boca carnosa, breve.
Habia transcurrido un lustro desde ese adios. Desde entonces, el recorrió millones de veces esas calles, donde antaño se besaban a escondidas, con la secreta esperanza de encontrarla.
-Es ella- pensó, mientras recordaba el día en que juntos se apagaron una colilla de cigarrillo en las manos, como señal de un estéril pacto incondicional que pronto olvidaron.
Aquella muchacha fue su breve refugio en tiempos de cólera, su bálsamo contra el pesimismo cuando todo parecía perdido. Mas, sus ojos no tenían ese brillo ahora: una profunda tristeza invadía el café de sus ojos. Sin pensarlo, el subió a ese destartalado bus, con el corazón retenido en la garganta.
Al subir observó a su otrora amada, con un bebé en brazos, acompañada de un viajante indiferente que apenas la miraba, mientras leía un pasquín de 50 céntimos.
-Se parece mucho… pero no es ella – pensó el sin suerte, mientras indicaba al cobrador del añoso bus que se había equivocado, que tenía que bajar en la siguiente esquina.


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>Libera tu esperanza

>

Sol de Alto Perú,
rostro Bolivia, estaño y soledad,
un verde Brasil,
besa mi Chile cobre y mineral.

Subo desde el sur
hacia la entraña América y total,
pura raíz de un grito
destinado a crecer y estallar.

Todas las voces, todas,
todas las manos, todas,
toda la sangre puede
ser canción en el viento.

Canta conmigo, canta,
hermano americano.
Libera tu esperanza
con un grito en la voz.

Isella/Tejada – Canción con todos

Cuando Manuin sintió un ardor recorrer su cuerpo, cual ráfaga de metralla, el pueblo Awajun temió lo peor: el cielo se oscureció hasta que las tinieblas mortales lo tomaron todo.

Pero entonces, aquél pueblo que habita en el corazón del mundo, se dio cuenta que no estaba solo, el mundo se dio cuenta que no estaba solo: voces de solidaridad en individuos de a pie aparecían en cada rincón, incontenibles, hasta hacerse un solo clamor de justicia.

Es que el poeta tenía razón: el rumor de un pueblo que despierta es más bello que el rocío.

Ver también:



>Pai! Afasta de mim esse cálice

>

De que me vale
Ser filho da santa
Melhor seria
Ser filho da outra.

Outra realidade
Menos morta
Tanta mentira
Tanta força bruta.

Como é difícil
Acordar calado
Se na calada da noite
Eu me dano.

Quero lançar
Um grito desumano
Que é uma maneira
De ser escutado.

Chico Buarque – Cálice

Sus ojos de niño no entendieron la razón por la cual su padre pegaba afiches de banderas rojas en la fachada de la pequeña casa, con las vocales IU, a la vez que hablaba con cariño de un menudo señor Barrantes, alias Frejolito.

– Papá, ¿Qué significa IU en esas banderitas?

– Es la Izquierda Unida, hijo. Cuando Frejolito sea presidente, todo cambiará.

– ¿Quién es Frejolito, papá?

– Un buen hombre, hijo. Es socialista y mariateguista.

– ¿Qué es socialista?.

El padre suspiró, antes de responder una pregunta mayor, que exigía palabras mayores.

– Socialista es aquel que quiere un país sin pobreza, ni injusticia, donde todos tengan trabajo, dignidad… y que los que tienen más, ayuden a los que tienen menos, como hermanos.

– ¿Como Jesús, papá?- preguntó el infante.

– Sí, hijo, como Jesús. El también era un poco socialista – contestó el padre, sonriendo.

– ¿Por eso lo mataron? –
– […]
Ahora, ese mismo niño tenía los ojos irritados por las bombas lacrímogenas, la garganta ardiendo por gas picante. Pero también el grito inflamado, junto a otros miles en las calles, exigiendo nada más que justicia; mientras recordaba esas enseñanzas que su viejo, querido viejo, le diera casi 25 años atrás.

Chico Buarque & Milton Nascimento – Cálice


>Ay, que yo no tiro contra mis hermanos

>

Dicen que la patria es

un fusil y una bandera.

Mi patria son mis hermanos

que están labrando la tierra.

Mi patria son mis hermanos
que están labrando la tierra
mientras aquí nos enseñan
cómo se mata en la guerra.

Ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro, que no,
ay, que yo no tiro contra mis hermanos.
Ay, que yo tiraba, que sí,
ay, que yo tiraba, que sí,
contra los que ahogan al pueblo en sus manos.


Nos preparan a la lucha
en contra de los obreros
mal rayo me parta a mí
si ataco a mis compañeros


La guerra que tanto temen

no viene del extranjero;
son luchas de proletarios
como los bravos mineros.

Canción de soldados – Chicho Sanchéz Ferlosio



Enviados a reprimir hermanos, 23 jóvenes policías regresan en ataúdes de cedro, para ser llorados por sus familias. Todos han caído en ese trágico 5 de junio, día en que la ignominia asentó sus reales en la lejana y distante Bagua, debajo del cielo, encima del mundo.
Son las mismas voces de dolor, la misma indignación, la misma rabia de la mujer awajun ante el cuerpo de su hijo. Y pese a la manipulación obscena del gobierno, ellos acusan al mismo culpable con toda la verdad que habita en este mundo.
El dolor de ellos es también dolor nuestro: el Pueblo uniformado, también es explotado.
Luego de quince dias, el gobierno de Alan García parece dar su brazo a torcer, presionado por la condena nacional e internacional. Su fantoche Premier anuncia la derogación de dos leyes lesivas a los derechos de los pueblos indígenas y la amazonía, llama al diálogo y la paz. Pero muchos ministros tienen las manos demasiado ensangrentadas para seguir en sus cargos, carecen de autoridad moral para sentarse a dialogar con los que antes asesinaban.
Encima, esa cleptocracia llamada Partido Aprista Peruano organiza una provocadora marcha por la paz, movida por el odio y la intolerancia. En el congreso se niegan a dar su brazo a torcer.
Mientras, el poder judicial ordena detener al Apu Manuin, un reconocido hombre de paz, premiado con el Reina Sofía de España, malherido con ocho balas en su organismo. Al hombre acribillado lo acusan de homicidio en este mundo al reves.

Los medios de comunicación alineados con el régimen, no solo se contentan con ocultar la verdad y desinformar. Han llegado al extremo de acosar a artistas con raíces peruanas, que han venido al Perú a expresar su apoyo a los nativos y su rechazo a este gobierno.
Qué contraste la valentía de Qorianqa, con el silencio sospechoso y cómplice, en todos los idiomas en que han sido traducidas sus novelas, del laureado escritor Mario Vargas Llosa, siempre diligente para criticar a gobiernos que no son de su agrado, pero tímido cuando se trata de reclamar por los derechos humanos de los que menos tienen.
Y en el colmo del fascismo, algunos esbirros disfrazados de periodistas, instan al gobierno a bombardear con napalm a las comunidades amazónicas.
Pero no importa, aquí en Perú, la mayoría sabe que en Palacio de gobierno no habita un presidente, habita un ASESINO.
Para saber la verdad urgente, la lista de caídos se aproxime a la realidad, y que los 68 nativos desaparecidos desde el 5 de junio (no aparecen en la lista de heridos, ni de detenidos) tengan justicia, es necesaria una Comisión de la Verdad (CVR), pero no compuesta por políticos corruptos, co-responsables de las muertes al tratar con desidia los derechos indígenas.
Se debe convocar a los veteranos comisionados de la CVR, verdaderos héroes que han devuelto a miles de desaparecidos por la violencia (1980-2000) la identidad que los hace dignos, que han otorgado a sus deudos una ventana donde asoma la luz de la justicia. Ellos, los comisionados, curtidos ante las amenazas de los halcones de las Fuerzas Armadas y los remanentes del Maoismo Pol Potiano, son la única garantía de unas investigaciones serias e imparciales.
Ahora mismo, algunos de ellos, desentierran fosas comunes cerca a un cuartel militar, en un rincón de la sierra peruana donde Dios pocas veces pasa, llamado Putis.
El peruano es un hombre de paz y justicia, por ello no se cansará de exigir a este gobierno que sucesos como los de Bagua no queden impunes.
Nota:
Mi agradecimiento profundo a los amigos extranjeros, por sus actos de apoyo y solidaridad gratuita. No soy afecto a entregar premios, pero reciban de mí un pedazo de mi corazón.
Mas Información:

Quilapayún – Canción de soldados

>Quieren ocultar la infamia

>

Mensaje de Madre Awajun a Presidente peruano


De nuevo quieren manchar
mi tierra con sangre obrera
los que hablan de libertad
y tienen las manos negras.

Quieren ocultar la infamia
que legaron desde siglos,
pero el color de asesinos
no borrarán de su cara.

Ya fueron miles y miles
los que entregaron su sangre
y en caudales generosos
multiplicaron los panes.

No me asusta la amenaza,
patrones de la miseria,
la estrella de la esperanza
continuará siendo nuestra.

Víctor Jara, Vientos del pueblo

Una madre reclamando por la muerte de su hijo en lengua natal.

El lenguaje del dolor salido de las entrañas y del corazón es universal.

No es necesario saber Awajun, ni leer los subtítulos en inglés o castellano.

Esa mujer probablemente recurrirá al suicidio ante tanto dolor, es una muerta en vida.

Esos gritos calan hondo en todos los seres humanos con un mínimo de sensibilidad, de la que carece Alan García, quien insiste en jugar a verdugo, negando la realidad, incitando a la represión, difamando con insanía, pensando que la impunidad llama dos veces.

Nada mas lejos de la realidad: decenas de miles hemos salido a las calles como un solo de indignación, de rabia y de solidaridad. García responde con represión, como es su costumbre desde que probó hace dos décadas las mieles del poder.

No importa la censura: puede cerrar la única radio independiente de Bagua, comprar todos los ejemplares del único diario de oposición, suspender a congresistas adversos a su enfermo pensamiento, detener fiscales activistas de derechos humanos, manipular la verdad, negar a los muertos, aliarse a los sectores mas conservadores y retrógrados, mandar a sus periodistas esbirros a amenazar con discursos fascistas.

Puede hacer eso y miles de cosas mas: puede encerrarse en la casa de gobierno, aterrado del pueblo que lo repudia, puede hasta organizar una marcha por la ¿paz?, en el colmo de la hipocrecía.

Pero jamás podrá callar de su mente esos gritos de aquella madre desesperada, reclamándole a su hijo: un joven awajun que un día salió a reclamar tierra, libertad y justicia, y regresó convertido en un trozo de carne hecha jirones.

Alan García nunca podrá limpiarse las manos manchadas de sangre perpetua.

No logrará callarnos, menos asustar con sus amenazas delincuenciales, ni hacernos olvidar: nos tendría que matar a todos. Y hasta que nos quede vida, siempre vamos a luchar para que la masacre en Bagua no se olvide.

Mas información, aquí

Nota:

Gracias infinitas a los hermanos extranjeros que viven fuera de la República Peruana, por su solidaridad inmensa. Les pido que sigan alzando su voz, encarecidamente:

Gracias a Abril Alejandra, de Nicaragua.
Gracias a Esquímedes, de España.
Gracias a Adrisol, de Argentina.
Gracias a Franzisca, de España.
Gracias a Cris, de España.
Gracias a Carlos Augusto, de Colombia.
Gracias a Rita, de España.
Gracias a María Marta, de Argentina.
Gracias a Políticamente Incorrecta, de Chile.
Gracias a Pepe, de Chile
Gracias a Nora Jara, de Chile.
Gracias a AllmaAcuariana, de Argentina.

Víctor Jara – Vientos del Pueblo

>Si cuatro caen por minuto

>

La vida no vale nada cuando
otros se están matando

y yo sigo aquí cantando
cual si no pasara nada.

La vida no vale nada
si se sorprende a mi hermano
cuando supe de antemano
lo que se le preparaba.

La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada.

Pablo Milanés – la vida no vale nada

Cierto joven amigo me ha pedido que escriba unas líneas, explicando mi punto de vista, pero que no sea “tan radical”.

Lamento no poder complacerlo: si defender la vida, la naturaleza y la paz es ser radical, pues yo soy RADICAL, incorregiblemente radical, terriblemente radical.

Ante la matanza de mis hermanos amazónicos, ante el pacto infame firmado por la prensa convencional y los grupos de poder, ante la difamación y persecución de los líderes sociales, la única salida es salir a las calles y expresar el total rechazo ante estos hechos, abiertamente, sin esconderse en letras o papel virtual.

SALIR A LAS CALLES Y PROTESTAR NO ES SER RADICAL, ES SER HUMANO

En la amazonía peruana viven, desde hace milenios, 1509 comunidades nativas, que controlan alrededor de 10 millones de hectáreas. Sin contar a los grupos llamados no contactados, que por decisión propia y luego del genocidio cauchero (fines del S.XIX), viven alejados de todo contacto occidental.

Además, cuenta con áreas naturales protegidas por las leyes nacionales e internacionales, tomando en cuenta que son una garantía para el fragil equilibrio ecológico de la tierra.

El desarrollo sostenible, concepto usado por gobiernos decentes para una responsable y racional explotación de recursos, brilla por su ausencia.

Lamentablemente, con un errado concepto de progreso, existen superposiciones flagrantes entre los territorios de las comunidades, las áreas naturales intangibles y los lotes de hidrocarburos, concesiones mineras, bosques de producción permanente y conceciones forestales.

Estas superposiciones atentan:

– Contra la Declaración de la ONU sobre los derechos de los pueblos indígenas, en casi todos sus artículos. Mas información, aquí

– Contra el convenio 169 de la OIT , que exige una consulta previa a las comunidades amazónicas. Previa a cualquier plan de lotización. Las leyes internacionales superan a las nacionales en cualquier república que se precie de democrática. Mas información, aquí.

– las leyes peruanas, que indican la intangibilidad del territorio de las comunidades amazónicas. Pero el estado, dueño de los recursos de subsuelo, pretende hacer valer sus intereses, atentando los derechos de sus propios ciudadanos.

– la ley de pueblos indígenas en aislamiento que garantiza la protección de sus territorios . Pero ha sido alterado en su artículo 5, para favorecer la explotación de recursos, vulnerar su protección y condenarlos a la extinción.

El estado peruano, en una actitud delirante, en vez de corregir sus errores, ha promulgado diversas leyes, con la excusa de adecuarse legalmente a la ejecución del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los EEUU, todas ellas vejatorias de las normas legales nacionales e internacionales arriba mencionadas.

Quizá este mapa, con la selva lotizada para explotación de Hidrocarburos, hecha violando la ley , ignorando a las comunidades amazónicas y mutilando las reservas naturales, pueda explicar ese eufemismo usado hasta el cansancio por el criminal Alan García, para justificar su insano proceder: “la selva es de todos los peruanos”. En verdad, quieren que la selva sea de estas empresas:
Petrobras, Barret, Burlington, Pluspetrol, Ramshorn, Oxy, Nocol, Repsol, Hess, Loon, Sapet, Hunt Oil, Pan Andean y True energy.



Ante esta situación, y en un hecho histórico, las comunidades amazónicas han dejado de lado sus diferencias ancestrales y se han unido, en un frente que tuvo a los Apus Pizango y Manuin como sus principales líderes, exigiendo de diversas formas la derogatoria de esas leyes y el respeto a sus derechos.

Ante la desidia del gobierno, los últimos meses se vieron obligados a radicalizar sus medidas, tomando carreteras, pero siempre dispuestos al diálogo.

El 5 de junio, Pizango se encontraba en Lima, dialogando. Manuin se quedó en Bagua.

El gobierno respondió con balas, francotiradores y matanza: hoy Pizango se encuentra asilado y Manuin agonizante, caído por 8 balas.

Los muertos por parte de los amazónicos, según cifras cuatelosas, suman mas de 50, otros hablan de centenares. El estado afirma que han sido NUEVE.

Bagua ha sido declarada en estado de sitio, y solo se permitió el acceso de la prensa horas después de la masacre. Pero las imágenes hablan, los deudos reclaman a sus muertos, desaparecidos, quemados, arrojados al río, como en los ochentas, cuando Alan García era también presidente.

Mientras en Lima, la prensa solo da cuenta de 30 policías muertos, algunos con heridas de bala, en medio de la masacre y la insanía. Muchos fueron como carne de cañon, abandonados por un gobierno asesino. Sospechosamente, no han dejado a sus deudos revisar los cadáveres. En efecto, las pocas imágenes que han sobrevivido a la censura, muestran a francotiradores de las fuerzas armadas disparando en los techos, pero no muestran a ningún amazónico disparando.

La prensa convencional informa que la Defensora del Pueblo acudió a Bagua, ante una denuncia de hallazgo de fosas comunes, y no encontró nada, se regresó al instante. Ese proceder, con desconocimiento total de todo método y técnica para actuar en caso de denuncias de desapariciones, solo hace corroborar el falaz circo montado por el gobierno y sus cómplices.


TODA MUERTE DEBE DOLER EN EL ALMA,
PERO DUELE MAS
CUANDO EL QUE ORDENO DISPARAR,
SIGUE EN EL PODER

En Lima, la prensa alineada con el gobierno y los grupos de poder insiste en negar lo evidente, en culpar a los que fueron siempre ignorados y acribillados, en difundir delirantes teorías de conspiración internacional, con los nuevos “cucos” de moda. En algunos casos, los periodistas se han convertido en panfleteros de pasquin neonazi. Otros prefieren el sentir del agua tibia, se mantienen imparciales, como la clase media en la Weimar de 1930.

Pero, muy a pesar de ellos, los gremios profesionales, los estudiantes, los sindicatos, los grupos ambientalistas, los colectivos de derechos humanos, y los hombres comunes, sin importar raza, credo, idioma, clase social y posición política, están reaccionando, en todo el Perú.

El 11 será la primera marcha colectiva masiva. No existe miedo, no es la primera vez que el pueblo peruano sale: se marchó contra Morales Bermúdez, contra el mismo Alan García, contra Sendero Luminoso, contra Fujimori y Montesinos.

El peruano es un hombre de paz, y estas marchas serán en nombre de la paz: es la única salida ética y moral que nos han dejado, los que estamos aquí y que tenemos el privilegio de acceder a tecnologías de comunicación,debemos de recordar que somos de carne y hueso, que tenemos también voz, alma y grito, que no podemos quedarnos sentados como si no pasara nada, como dice la trova de Milanés.

Alan García ha dado manotazos de ahogado, quiere ahora, enmendar su error, pero solo son medidas de maquillaje, sin ningún sentimiento verdadero de culpa, ni de enmieda.

Encima, ha mandado a su embajadora de tercera clase, a mentir descaradamente en la Asamblea de la OEA. Le creeran como a Fujimori después del golpe del 5 de abril de 1992?

La vida vale menos que el petróleo? para Alan García, sí.

Mis infinitas GRACIAS a los hermanos de otros países que han hecho correr la noticia de esta tragedia. Les pido por favor que insistan, que este crimen no quede impune, que colaboren para que la justicia triunfe.

También ver:

Combitos Bagua

Pablo Milanés – La vida no vale nada



>Qué ser más infeliz, el que mandó disparar

>
Muy bien, voy a preguntar

por ti, por ti, por aquel,
por ti que quedaste solo
y el que murió sin saber.

Murió sin saber porqué
le acribillaban el pecho
luchando por el derecho
y un suelo para vivir.

¡Ay! Qué ser más infeliz
el que mandó disparar
sabiendo como evitar
una matanza tan vil.

Puerto Montt, oh, Puerto Montt,
Puerto Montt, oh, Puerto Montt.
(Ahora, Bagua)

Usted debe responder
señor García Pérez Zujovic
porqué al pueblo indefenso
contestaron con fusil.

Señor García Pérez su conciencia
la enterró en un ataúd
y no limpiarán sus manos
toda la lluvia del sur.

Víctor Jara – Preguntas por Puerto Montt

Como en tiempos que se creían pasados, Alan García Perez ha incrementado su triste fama genocida: el reciente 5 de junio, día del medio ambiente, las fuerzas del (des)orden han provocado una terrible matanza en Bagua, en la selva peruana.

Hasta ahora, se dice que han sido más de 30 los fallecidos por herida de bala, pero otras fuentes indican que se ha alcanzado el centenar. Hay informaciones confiables que hablan de cadáveres arrojados al caudaloso río Utcubamba, cuna de mis abuelos, hasta el traslado de estos cuerpos a una Base Militar cercana.

NUNCA SE SABRÁ CUANTOS MURIERON.

La mayoría de las víctimas eran comuneros indígenas de las tribus amazónicas, unidas en un frente amplio que cumplía un paro regional que ya duraba 60 días, única salida que les dejaron para defender sus tierras del mal llamado progreso: ese eufemismo usado para disfrazar la lotización y depredación de los inmensos recursos naturales de la selva amazónica, a manos principalmente de las transnacionales petroleras.

También han muerto una decena de policías, enviados sin preparación ni logística a matar peruanos, y a morir también, todo por congresistas irresponsables apristas y fujimoristas (la misma cosa), que sabotearon la revocatoria de un decreto ley abusivo e ilegal.

Santiago Manuin Valera, dirigente amazónico, reconocido hombre de paz, condecorado con el Premio Reina Sofía, ha caído abatido por ocho balas asesinas.

En un llamado país democrático, el Presidente del Consejo de Ministros y la Ministra del Interior hubieran renunciado el mismo día, el gabinete en pleno interpelado, y el Presidente en la antesala de un juicio político, pero no ha sido así.

La ejemplar condena a Fujimori de hace unos meses ha sido solo un espejismo.

La clase política peruana, en especial el aprismo y la derecha, se han lavado las manos, mintiendo con descaro una y otra vez, satanizando a los verdaderos luchadores sociales, culpándolos de esta matanza. Insisten en decir que hay fuerzas oscuras que incitan al desorden, que manipulan a los indígenas amazónicos. Nada mas lejos de la verdad: los misioneros dominicos y el Vicariato de Jaén no son grupos violentistas.

Igualmente la mayoría de prensa convencional (diarios, TV y radio), salvo valientes excepciones, ha desinformado hipócritamente, en una actitud racista e indignante, que no puede ser entendida como producto de una ignorancia atrevida, solo puede ser explicada por los inmensos intereses económicos detrás: el poder del dinero de las petroleras vale mas que la vida y la naturaleza. De no ser por blogs independientes, la manipulación de la información habría cundido.

Pero este crimen no puede quedar impune, aquí se va luchar para que se haga justicia, pase lo que pase, pese a quien pese, caiga quien caiga; de eso no tengan duda. No nos quedaremos en ariales, saldremos a las calles a defender la vida y la libertad, como en tiempos de Fujimori, Montesinos y los cerros naranjas.

Pensé que habíamos madurado como sociedad, que mis hermanas menores no verían jamás compatriotas masacrados por su propio gobierno: me he equivocado. No quiero creer que para vivir estos dias de oprobio reconquistamos la legalidad.

LA PATRIA NO SE VENDE, LA PATRIA SE DEFIENDE.
(Lema de las marchas del 98)

Alan García, genocida contumáz, ha repetido el plato, como en los ochentas. Nos ha enviado un mensaje claro: si te opones a mí, eres un ciudadano de segunda clase y morirás. Mensaje recibido, que espere muy pronto esta contestación:

ESCUCHA ALAN, BAGUA NO SE OLVIDARÁ.

Mas es necesario el apoyo de todos, sin fronteras. Por eso pido encarecidamente a los amigos que leen estas líneas y se encuentran mas allá del territorio peruano, que difundan esta masacre tan vil en todos los espacios posibles: blogs colectivos o personales, temáticos o nó, de poesía o vivenciales. Que llamen a los diarios de sus países y a las organizaciones de Derechos Humanos, que protesten en los consulados o embajadas de Perú si es posible, para que este salvaje gobierno sepa que ha cruzado la línea.

Los indígenas amazónicos han pagado con sus vidas el derecho de vivir en paz, en su lucha por preservar una Amazonía que ha sido su casa por generaciones, y que es el pulmón del mundo, además.

ES LO MENOS QUE PUEDEN, QUE PODEMOS HACER, PARA HONRAR SUS MEMORIAS.

Víctor Jara pregunta por Puerto Montt, de una forma terriblemente vigente, invitando a que no nos cansemos de preguntar también por Bagua, hasta que se haga justicia.

Ver también:

Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú

Actualización:

Gracias a Abril Alejandra, de Nicaragua.
Gracias a Esquímedes, de España.
Gracias a Adrisol, de Argentina.
Gracias a Franzisca, de Es
paña.
Gracias a Cris, de Esp
aña.

Gracias a Carlos Augusto, de Colombia.
Gracias a Rita, de España.
Gracias a María Marta, de Argentina.

Víctor Jara – Preguntas por Puerto Montt